miércoles, 28 de septiembre de 2016

Feminasi Parade

Poco hombre, machito chiquitito, ridículo, boludo feministo. Mucho machete para estos machotes, mucho ruido de las pibas y sus garrotes, abandonamos barrotes por poner tu cabeza en la pica y en la iglesia provocar ardores. De qué la curtís, el mundo te queda grande, te pongo de rodillas y te condeno a arrastrarte. No podés parar esta lengua hipnótica, invito a las pibas a armarse y ser despóticas, ni un paso atrás, feminasi es mi retórica. Esclavo de tu propio pito, lógica masculina, llamo a huelga de falos caidos. Ridícula, loquita, asesina, histerica, puta! Rati de mierda, no se te cae una idea. Defendiendo tu derecho abusado hasta el privilegio, me decís 'hago lo que se me canta los huevos'. No sé de qué me hablas, tengo ovarios de dinosaurio y lo probé mucho antes de que vos aprendieras a mear parado. A tu novia le regalé libros y me dijo que te va a dejar, a tu mamá le dije que te ponga a lavar y la dejes de molestar. Prendo un canuto mechando tu barba intelectual, aburrido y pretencioso, chongo de manual. Tu CD suena a guitarra apalaeada, voz ronca rimando sobre minifaldas, la película con fémina protagonista que no habla y es amada, salvada, insultada y recuperada. Como la virgen María, ascendí a los cielos y le clavé lanzas a los falsos maestros, a los genios muertos, decidida a llenar su espacio de las insurrectas, las putas, las desclasadas y las poetas.

Puntos.

Es un ejercicio, que cuanto más sentís, más se hace vicio. Esperando entre el ruido de teléfonos, voces disonantes, yo floto, estoy aparte. Qué me hizo sentirme tan distinta, ¿tan duro fue el rechazo cuando era piba? mi cerebro es una naranja reseca, frágil territorio para el nacimiento de la hierba, pensamiento en nebulosa, Via Láctea organizando la métrica, peligrosa danza. No miro a los ojos y mi lengua se embota, no puedo expresarme y tengo rabia, frunzo los labios, chiquito agujerito por el que respiro y enjaulo a mi labia. La mirada punzante de gente que no entiende, me miran como la octava maravilla, o como a la peor de las suertes. Me dijeron que yo entera soy un accidente, que las sirenas suenan para mí cuando no sé dónde esconderme, que las caretas se caen por más que me ponga maquillaje, que siempre dominé el arte del lenguaje. Lloré tanto que me desperté en el piso, aullando por los demonios en sueños combatidos, cada día la misma batalla de estar vivo y de flotar entre las personas, siendo ejemplo de tiempo perdido. Muy egoísta para la casa, el auto y los hijos, muy miedosa para el compromiso, demasiado fiera para tu jaula y difícil de encasillar en tus pautas. No señor, yo camino hasta morir, yo sigo sola y es mejor así, yo solamente entiendo de resistir. Hoja al viento, flor de otra tierra, alergia, vivo siendo palmera. Sueño con el mar y el agua que me baña, con la sal en los ojos y en las palmas, mientras con el cuerpo en la arena me olvido, el mundo es tibio. Estampa de felicidad, las películas con mi viejo, las vidrieras con mi mamá, cuando el cielo estaba tan cerca que lo podía tocar. Crecí y me sentí disminuida en lo alto, tan sola en mi cima, a la derecha de Dios y abajo todo ruinas. Me recompuse, me expuse, me di y la peleé, luché por sentir que volvía a nacer, y ahora navego en el velero de mi ansiedad con aguas turbulentas, truculento pasado tras mis velas. El horizonte ahora que es de noche está más cerca, espero llegar a él cuando amanezca.

lunes, 19 de septiembre de 2016

*

Qué paja no saber cómo hacer metáforas, no ser escritora ni poder crear belleza, pero tener tantas ganas de dedicarte unas palabras.
Una compulsión por estar perdida, por los cigarrillos, el faso, los miedos, la frustración y el tiempo que solamente pasa.
La pantalla para no acordarme de que tengo un parcial, de que no laburé porque me dio sueño después de fumar y de que mi cerebro se apaga cada día un poco más.
El entorno me asfixia, ya no soy de ninguna parte.
Estoy buscando unos brazos que me protejan un poco del mundo, pero no hay respuesta.
Por eso invento tus virtudes, no conozco tus defectos, no me importa nada si tenés un poco de calor para mí.
Te imagino acariciando mi cara con tus labios sin que me sienta extraña o desconfiada, sin que sienta que hay algo mal en mí y que realmente no querés estar acá.
Permitime imaginar tu deseo y tus manos bajo mi ropa, diciéndome que siempre me quisiste coger.
Redimensionando lo desconocido hasta límites que nadie conoce, el empeño perenne de vivir en una película.
Solamente para evadir mi responsabilidad, 'nada es real'.
Y ya pasó de todo, me va a pasar más por esa imposibilidad de concentrarme en algo, de que me importe algo, la parte oscura y masculina de mi ser que cosifica, desestima y no se preocupa.
La que vende el sexo en que no siente nada, producto de pornografía y remordimientos.
El placer es complacer, gustar, ser un trofeo. 'Putita' es un elogio.
Doy todo y no sabés que es mentira, que 'todo' no significa 'verdadero', y siempre digo que con el siguiente va a ser real, pero no me atrevo.
Tengo miedo de no gustarte cuando me sientas temblar bajo tu tacto, hasta un poco asustada, cuando veas que soy silenciosa y quieta si estoy disfrutando, porque fuerte me duele y suave me duermo.
Yo solo te quiero admirar de lejos, adueñarme de tu tristeza y mostrarme sin nada que dar.
Cuerpo de luchas inútiles, lleno de marcas, cara de niña curtida por el cigarrillo y el trasnoche.
Acariciémonos la fealdad, que es más justa que la belleza.
Vengo a conocerme en vos esta vez.

:(:

Abro la cerveza, me pasan vino, alguien viene con fernet, tomo algo que no sé qué es. Fumo un porro distinto con cada persona, convidan flores, solamente me río y arrastro las palabras.
Tengo la entrepierna mojada. Prendo un cigarrillo.
Qué linda es toda esta gente.
Quiero coger.
Todas las miradas, todos los gestos, cada par de labios en una sonrisa, todos los cuerpos.
Puedo imaginarme a todes tocándome.
Y no quiero la proximidad de nadie.

Sigo riendo, bailando, acercándome unx por unx. Les hablo al oído, invito a salir de ese lugar.
Yo sé que no está bueno, que no me están gustando estas manos y estos besos.
Pero lo sigo haciendo, y no voy a parar.
No se siente como lo imaginaba, me está haciendo doler, no era lo que buscaba.
Sigo buscándole la boca, poniendo sus manos en mi cuerpo, que me duela más.
Dicen que soy reina pero sé que soy mierda.

Ni un beso de la boca que fui a buscar y que sé que no voy a volver a ver.
Tu sonrisa agresiva, temible, acompañando a tu abrazo.
Acercate más, te estoy buscando en las siguientes manos.
No sos vos, pero tampoco soy yo.


domingo, 11 de septiembre de 2016

Boys.

Te encaré porque yo elijo lo que me voy a comer.
Puede ser inapropiado, sorprendente, intimidatorio.
Es que me acostumbré a elegir y pedir lo que quiero.

En el manual del machito progre de hoy no está aclarado que sabemos pedir, no tenemos intenciones ocultas ni queremos decir lo contrario cuando decimos algo.

Puede que mis palabras sean torpes y directas, porque no sé hacerlo de otra forma.
No tenés que pensar que voy a tirarme a tu cuello en cuanto tenga chance.
Es más, te sorprenderías de lo tímida que soy.

Mis fotos en bolas en Instagram, mi exposición constante, los comentarios de quienes me quieren coger.
Es la mitad de mí.

La otra mitad es la piba que hace collages, escribe, hace fotos y a veces filma.
Tengo un corazón atrás de las tetas.
Tengo el alma suave y sensible, el espíritu delicado y frágil.
Con mis tatuajes y mi ropa me protejo del mundo.

No te merecés saber cuáles son mis preocupaciones a las 3 AM, o cómo me brotan las lágrimas con un capítulo de BoJack, ni mis palabras cuando todo está mal.
No te merecés nada porque estás dejando que te coma el miedo.

El miedo a una persona señalada socialmente, que no podés presentarle a nadie, ni a tus padres ni a tus amigues, que pensás que no puede comportarse ni que le importe algo en la vida.
Una piba con la que reírte y garchar para sentirte 'más libre' y 'especial' un ratito, la figurita difícil o el placer culposo.
El morbo. La influencia del porno, de las Manic Pixie Dream Girls, pero las que no se exponen, las que no muestran los pezones o sus desnudos son 'artísticos'.
Las que nos exponemos somos una paja en algún rato libre.

Reivindico la vulgaridad, mis fotos en el baño, mostrando todo en calidad pixelada.
Seguir siendo grosera, desagradable, y que te sientas culpable de excitarte conmigo.
Eso me genera más placer que la posibilidad de estar físicamente con vos.
El rechazo es mutuo.