martes, 16 de agosto de 2016

Ojalá no te hubiera conocido nunca.

No corras hacia lo que te va a quemar, me dijeron siempre, pero yo fui, me quemé tantas veces que ya soy más cicatriz que persona. 
Y lo volvería a hacer cada día.

Fue hermoso tenerte dentro cuando nadie lo sospecharía jamás, fue hermoso poseer tu amor un rato cada dos semanas.
Pero basta.

Huyan como cuando eran chicxs, como siempre.
Como nunca.

Escapen a otra provincia, otro país, donde quieran, siempre van a estar con ustedes mismxs.
Miéntanse.
Digan que no aman, que no pueden, que no quieren, que muerte a la monogamia, al género, a lo común.
Chicxs viajerxs sin brújula que indique el norte.

Con ustedes abrí mis piernas tanto como mi cabeza. Les indiqué dónde está mi corazón para que lo hirieran como más les gustaba.
Cumplieron.

La más bella de las heridas, hoy supurante, mañana apenas una mancha.
No voy a decir que me inventé todo esto, no debo conformar a nadie con mis palabras.

Existió tu sonrisa y tus ojos clavados en mi boca cuando te hablaba, y me ponía nerviosa tu silencio que ya sabía que desembocaba en un beso. Entregada sabiendo  que solo existe esa noche y mañana todo será una resaca confusa. Que los días pasarían entre caricias y abrazos, que nadie imaginaba la transpiración compartida, lxs dos hablando de chongos y del amor ajeno delante de lxs pibxs. Siempre tan cool que me quiero morir, siendo la definición de arte.

Existieron tus preguntas morbosas sobre las cosas que hacía con otres mientras te acariciaba, como pasó que me gritaste ‘te amo’ un día en el que te enamoré, y también lloraste contra mi pecho apretándome como si quisieras que fuera eterna. La rutina de fumar, llorar y coger tan instalada, tan cómoda, tan inútil. La historia que soñé de tan drama queen, con el chico hermoso, confuso e indescifrable, que me enseñó el valor de lo pasajero y lo divertido de lanzarse sin pensar.

Me leo y solo pienso en lo que me encantó haber vivido esto, porque mis últimos diez años fueron muy centrados en las emociones. 
Y yo soy hija de Hollywood y fanfictions, de playlist romanticón ‘a todo o nada’. 
Tenía que pasar por esto, buscar estas experiencias. 
Y matarme después.

Una parte de mí se murió acá, una muy grande.
Ahora hay más espacio para lo nuevo.
Gracias por vivir esto conmigo.

Mucha suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario